Trucos para no quedarte sin batería en el móvil este verano

KunnPc/Expansion

Las altas temperaturas afectan a la duración de las baterías. Además, el calor puede producir daños irreparables en las baterías de un teléfono inteligente, pudiendo perder fácilmente un tercio de su vida útil.

La tecnología evoluciona rápidamente. Aunque no siempre seamos conscientes de ello, la capacidad de las baterías mejora a la par que los terminales incorporan nuevas y mejores funcionalidades. Hoy, muchos nuevos modelos ofrecen altos amperajes y buenas autonomías (ojo, el afán por obtener mayor autonomía puede ir en perjuicio de ciertos procesos, como las notificaciones o la imposibilidad de que muchas aplicaciones sigan funcionando en segundo plano), que permiten prescindir del cargador o de una batería externa.

Pero el calor puede trastornar esta nueva realidad. La alta temperatura no solo reduce la duración de las baterías, sino que puede producir daños irreparables en las mismas. Por otra parte, conviene recordar que las baterías de ion-litio pueden llegar a explotar si se someten a un calor excesivo, o a los rayos directos del sol.

Para evitarlo, basta con seguir una serie de pautas muy simples:

‘AJUSTES’ Y APLICACIONES

Lo primero que hay que hacer es bucear un poco en los Ajustes del teléfono, para disfrutar de una gestión de energía personalizada. Reducir la luminosidad de la pantalla, desconectar conexiones (Bluetooth, wifi, NFC y, sobre todo, el GPS), prescindir del reconocimiento de iris durante unas semanas, detener las aplicaciones que operan en segundo plano e incluso desactivar la vibración del móvil pueden alargar notablemente la duración de la batería.

Las aplicaciones en segundo plano pueden resultar muy convenientes (la actualización de los feed es mucho más rápida) pero consumen batería y además ralentizan el móvil de manera relevante.

Puedes desinstalar algunas aplicaciones que apenas uses y que suelan correr en segundo plano. Evita también el uso de juegos que ocupen mucho espacio en el dispositivo, porque suelen hacer trabajar más al procesador (al cargar más cantidad de elementos) y, por ende, consumen más batería. Esta situación se acentúa, como es lógico, en terminales de gamas baja y media-baja.

MEJOR UN PROTECTOR DE CRISTAL TEMPLADO QUE UNA FUNDA

Una carcasa para el smartphone en situaciones de extremo calor puede provocar que el dispositivo no se ventile correctamente. Sin darnos cuenta, ese calor se puede ir condensando en la parte trasera del terminal. Por eso, en verano es conveniente sustituir las fundas (en especial las de materiales poco transpirables como el plástico) por un protector de cristal templado.

Por supuesto, independientemente del tipo de protección frente a los golpes que escojas para tu móvil, es conveniente siempre asegurarse de evitar los rayos directos del sol. Ojo, no lo coloques sobre hielo (el frío extremo tampoco es bueno para la batería).

CARGA EL MÓVIL CUANDO ESTÉ APAGADO

Un último consejo: en verano es preferible cargar el teléfono cuando éste se encuentra apagado, para evitar que se caliente. Según Huawei, conviene asimismo asegurarse de cargar al menos el 50% de la batería, lo que alarga hasta 750 días de uso óptimo.

 

 

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